miércoles, 9 de abril de 2025

Olimpiadas

 Olimpiadas Ozaneras 2025: Un Festival de Pasión, Puntería y Buen Rollo

El pasado fin de semana, la Fdo. Federico Ozanam se transformó en un auténtico campo de batalla donde no se peleaba por una corona, sino por la alegría, el compañerismo y, claro, ¡un poquito de gloria deportiva! Las Olimpiadas Ozaneras reunieron a casi 100 guerreros de distintos sectores, listos para demostrar que en equipo se gana más que solo medallas: se gana memoria, risas y amistad.

Seis postas fueron los escenarios de esta fiesta deportiva, como pequeñas islas en las que cada equipo navegó con destreza y buen humor. Desde la fina puntería que parecía danza de flechas invisibles, hasta el pulso frenético del baloncesto y fútbol, donde cada pase y cada gol hicieron vibrar el suelo bajo nuestros pies. El datchball añadió chispa y velocidad, mientras que el dúo dinámico de futbolín y ping pong puso a prueba reflejos y estrategia con un ritmo de vértigo.

Nuestro equipo, los monitores de tiempo libre o, mejor dicho, los “tutti-frutti”, jugamos con el corazón en la mano y la voz bien alta, ganándonos a pulso el diploma de “altavoces humanos” —porque no hay mejor música que el ánimo incesante que nos acompañó durante todo el día. Al final, conquistamos el cuarto lugar, sabiendo que el verdadero premio estaba en la experiencia compartida.

La cima del podio fue para los maestros del PCI de Fontanería, que demostraron que saben tanto de tuberías como de trabajo en equipo. Detrás, el PEX de “Conectando” brilló con luz propia llevándose el segundo puesto, y el PCI de Albañilería completó el podio con una actuación sólida y llena de energía.

Para coronar esta jornada épica, todos nos dejamos llevar por el ritmo en una sesión de zumba que fue el mejor cierre: un torbellino de movimientos, sonrisas y sudor compartido que nos recordó que, al final, lo que nos une es la alegría de estar juntos.

Las Olimpiadas Ozaneras no solo fueron un evento deportivo, sino un mosaico de momentos que quedarán grabados en la memoria de todos. Y ya estamos contando los días para la próxima edición, porque aquí el verdadero espíritu ganador es la pasión por disfrutar y celebrar la vida en equipo.





Apartado de fotos









miércoles, 2 de abril de 2025

Visita a DFA

 El pasado 27 de marzo de 2025 tuve la oportunidad de visitar a DFA (disminuidos físicos de Aragón), una experiencia que me dejó una huella profunda y transformadora. Desde el primer momento, el ambiente fue acogedor y cargado de una energía especial, la de personas que día a día trabajan por la inclusión y la igualdad de oportunidades para todos.

Durante la visita, tuvimos la oportunidad de empatizar de una manera real y tangible con quienes


enfrentan barreras de accesibilidad en su vida cotidiana. Uno de los momentos más impactantes fue la experiencia de movernos en una silla de ruedas manual. Al principio, parecía algo sencillo, pero pronto nos dimos cuenta de la gran cantidad de obstáculos que existen en el entorno urbano y de lo mucho que se necesita una verdadera concienciación sobre accesibilidad. Cada bordillo, cada desnivel y cada puerta pesada nos hizo reflexionar sobre la importancia de un diseño inclusivo en nuestras ciudades.

Pero la experiencia no quedó solo ahí. También nos pusimos en la piel de personas con distintas capacidades, experimentando cómo es la vida con limitaciones visuales o auditivas. Más allá de la adaptación física, comprendimos que la verdadera inclusión comienza en la mentalidad y la actitud de la sociedad.

Lo más enriquecedor de la jornada fue el contacto directo con las personas que forman parte de DFA. Sus testimonios nos mostraron que la discapacidad no es una limitación insalvable, sino una circunstancia que puede afrontarse con determinación y apoyo adecuado. Nos hablaron de sus experiencias, de sus logros y también de los retos que aún quedan por superar en materia de accesibilidad e integración social.

Esta visita no solo nos enseñó sobre las dificultades que enfrentan muchas personas, sino que también nos inspiró a ser agentes de cambio. La inclusión no es solo una responsabilidad de quienes la necesitan, sino de toda la sociedad. Todos podemos aportar nuestro granito de arena para construir un mundo más justo y accesible.

Me llevo de esta experiencia una nueva perspectiva y un compromiso renovado para contribuir a un entorno más inclusivo. Porque cuando entendemos las realidades de los demás, nos damos cuenta de que la accesibilidad no es un lujo, sino un derecho fundamental.