Desde el primer día, trabajar como monitor en Torrevirreina ha sido una experiencia enriquecedora y llena de aprendizaje. Me ha sorprendido gratamente el ambiente dinámico y la conexión que se genera tanto con el equipo como con los animales y la naturaleza.☺
Uno de los aspectos más positivos ha sido ver el entusiasmo de Leti al instruirnos en clase. Su curiosidad y energía hacen que cada jornada sea única y diferente. Además, el trabajo en equipo con los demás monitores ha sido fundamental para que todo funcione de manera organizada y fluida.
Sin embargo, también he enfrentado algunos desafíos. Mantener la atención en clase
en todo momento y gestionar diferentes personalidades dentro del grupo requiere paciencia y creatividad. Además, el ritmo de trabajo es intenso, lo que hace que la resistencia física y la planificación sean esenciales para un buen desempeño.
En general, mis primeras impresiones han sido muy positivas. Este trabajo no solo me permite enseñar y guiar a los niños, sino también aprender de ellos y mejorar mis habilidades en la educación y el trabajo al aire libre. Estoy seguro de que a medida que pase el tiempo, seguiré creciendo en este rol y disfrutando cada día más de la experiencia.